Seguro has escuchado que para alcanzar metas hay que trabajar sin detenerse, pero la verdad es que también el descanso es denominador común en personas de éxito.

No es una contradicción. Todos los estudios indican que quienes tienen una vida plena, cargada de la consecución favorable de sus objetivos, tiene muy claro que una de las claves con mayor influencia en la fórmula del éxito es el descanso. 

Si en tu caso has subestimado esas horas de sueño confortable, que te permitan despertar por las mañanas lleno de energía, vitalidad y sin ninguna molestia física, a cambio de seguir con tu rutina agobiante porque crees que es así como serás exitoso, estás cometiendo un gran error.

La respuesta a todo este dilema es sencilla:

Descansar te da la energía que requieres para que des  lo mejor de ti al mundo, sin importar a lo que te dediques, o si tu actividad diaria es más física que mental o en el caso contrario, siempre el descanso será vital.

Así que toma en cuenta que si duermes bien:

¿Cuánto es necesario descansar para tener un buen rendimiento físico?

Lo primero que se debe resaltar es que el buen descanso mejora el rendimiento físico. No hay duda de ello.

🛌 Es por eso que dormir bien es un pilar básico en la vida del deportista.

Todo indica que las funciones cognitivas de las personas, su motivación, su estado de ánimo y su capacidad de aprendizaje dependen en gran medida de la calidad del sueño, y eso es vital para tener un buen desempeño a la hora de entrenar.

Además, cuando el cuerpo está realmente reposado rinde mucho más y se le puede, sin exagerar, exigir un poco de más intensidad.

Esto es así porque el descanso contribuye en gran medida a que el organismo se recupere después de la actividad física y hay que darle la misma importancia que a la ejecución correcta de los ejercicios, de lo contrario, el único resultado que se conseguirá es una lesión, o cansancio extremo que provoque el abandono de la rutina. 

Para tener un buen rendimiento físico es vital que los músculos se regeneren, y eso solo es posible por las noches mientras la persona descansa. Quienes realizan sesiones fuertes de entrenamiento necesitarán más tiempo de descanso nocturno, calculado entre 10 y 13 horas al día. Y si tu actividad física es moderada o estándar, con ocho horas será suficiente.

Un punto a favor para quienes se ejercitan es que es un factor que influye de forma positiva en el descanso porque favorece conciliar el sueño mucho más rápido y evita el insomnio, porque  con el cuerpo cansado es más fácil que se relaje, que entre en fase de reposo, y que se logre un sueño totalmente reparador.

Hay que tomar en cuenta que se debe seleccionar un colchón de calidad para conseguir ese descanso que se requiere con las horas de sueño necesarias, para recargar toda la energía para un nuevo día de entrenamiento.

Se trata de sistemas de descanso que se deben adaptar a su condición física y contribuir a mejorar la circulación sanguínea. Esto es posible solo con un colchón de una firmeza medio alta, que ofrece un descanso reparador, además de condiciones vitales como su material transpirable y termorregulador, de tejido antialérgico y antiácaros.

Descanso y rendimiento académico

Es posible aprender más mientras se duerme.

¿Te parece increíble?

Hay innumerables estudios que revelan que al dedicarle las horas adecuadas al sueño y al descanso, se logra retener más los conocimientos adquiridos durante el día. 

Esto ocurre de esta manera porque en las noches es cuando el cerebro se activa a trabajar más y a relacionar conceptos, ideas y teorías. Esto se traduce en una mejor capacidad de memoria que se verá reflejado en el rendimiento académico.

Es un error sacrificar parte del descanso nocturno para estudiar.

Esta es una práctica habitual en jóvenes el día antes de un examen, por ejemplo, pero los resultados  suelen ser contraproducentes porque el rendimiento académico depende de ese equilibrio, que muchos obvian, entre  el tiempo que se dedica al estudio y el que se dispone para descansar. 

Hay que recordar también que el descanso es esencial en el proceso de  aprendizaje ya que favorece 

✔️ La atención

✔️ La concentración

✔️ La memoria

✔️ La salud física

De lo contrario, los efectos serán un incremento en la fatiga y estrés.

Descanso y prevención de lesiones

Dormir mal es suficiente para debilitar el sistema inmunológico, reducir la potencia y fuerza del cuerpo, aumentar los niveles de la hormona cortisol que puede afectar la masa muscular e incrementar el riesgo de desgarros.

Además, al no tener un verdadero descanso, el cerebro pierde la facultad de controlar el movimiento del cuerpo y esto hace más propensas lesiones como esguinces en el tobillo.

A esto se suma que si mantienes una rutina en la que no le des la importancia adecuada al descanso, al tener el cuerpo en estado de reposo tu ritmo cardíaco puede aumentar, así como puedes experimentar descontroles en la presión arterial, y esto conlleva a que te agotes más al momento de entrenar.